¿Por qué nos encanta la identidad corporativa? (y por qué debería encantarte a ti también)

La mayor parte de los profesionales que trabajan con la identidad corporativa tienen algo en común: independientemente de su campo de conocimiento concreto (estrategia de marketing, packaging, branding, asesoría, puntos de venta, diseño gráfico, naming, etc.), la gran mayoría son unos apasionados de su trabajo y están orgullosos de ayudar a las marcas a crecer gracias a sus respectivas habilidades. En Little Buddha, hablamos de hacer que las marcas «leviten»: es decir, hacer que las marcas crezcan al tiempo que potenciamos la identidad corporativa de la empresa, que es lo que hemos estado haciendo durante años, en centenares de proyectos. Pero, ¿qué es lo que hace que sigamos motivados proyecto tras proyecto? ¿Qué hace fluir nuestra sangre día tras día? En otras palabras, ¿por qué nos resulta tan fascinante la identidad corporativa? y, ¿por qué deberías tú también aficionarte a ella?

Identidad corporativa: la herramienta de comunicación más importante para cualquier negocio

Antes que nada, nos encanta la identidad corporativa por la importancia que ejerce sobre los resultados de tu empresa. En realidad se trata, simplemente, del mejor modo de generar un impacto positivo sobre la mente de tu cliente. Ayuda a que la gente reconozca tu organización y sus servicios, y es el vector de calidad más determinante de cara al mercado. Básicamente, la identidad corporativa es la expresión y el reflejo de la cultura, el carácter, la personalidad y los productos de una empresa. Una identidad corporativa potente y eficaz ayuda a que tu negocio sobreviva en el mercado a largo plazo y eso, por encima de todo, es lo que nos mueve.

La identidad corporativa genera una unidad interna y un sentimiento de pertenencia  

También nos encanta la identidad corporativa por su inclusividad. De hecho, es el pegamento que une a todos los empleados que trabajan para una empresa. Un buen ejemplo para ilustrar este hecho son las palabras de Indra Nooyi, anterior director general de PepsiCo, quien afirmaba que, a pesar de la inmensa diversidad cultural presente en la empresa en todos los niveles, cada uno de sus empleados se sentían unidos gracias a los valores comunes que representaba la marca. Esta es una de las características más potentes de la identidad corporativa y algo que todos los directivos deberían aprovechar: la capacidad para transcender las diferencias internas y unir a todo el personal alrededor de unos valores comunes.

Identidad corporativa: entre la creatividad y la estrategia

Admitámoslo, el mundo de los negocios puede ser un lugar muy, muy frío: centrado únicamente en las cifras y sin mucho espacio para la creatividad. Cuotas de mercado, cálculo de márgenes y beneficios, previsiones financieras, reducciones de costes, etc. Estos son los tipos de factores que hay que manejar para mantener un negocio próspero y contentar a las partes interesadas. En ese sentido, la identidad corporativa es una burbuja de aire fresco para cualquier director. De hecho, crear o mantener una identidad corporativa te ofrece una oportunidad única de ir más allá de las hojas de cálculo e infundir algo de sentido a tus actividades diarias como directivo. Además, para cualquier ejecutivo resulta mucho más fácil rendir cuando sabe que su empresa significa algo más que unas simples cifras en un balance económico. También supone una oportunidad increíble para incorporar algo de creatividad en el día a día. Convertir las estrategias comerciales en los distintos elementos creativos que forman la identidad corporativa es, sin duda, una de las tareas más satisfactorias y gratificantes en las que puede participar un directivo.

Todos los proyectos de identidad corporativa son distintos

Como agencia de branding, es justo decir que para nosotros no existe la «rutina diaria». Y eso quizá sea lo que más nos gusta de la identidad corporativa: cada nuevo encargo que llega a nuestros escritorios significa descubrir nuevos enfoques y nuevos ángulos. Trabajar en identidad corporativa conlleva la promesa de que cada nuevo proyecto será distinto de los proyectos que se hayan gestionado anteriormente y nos incita, de forma natural, a proponer constantemente ideas nuevas y a mantenernos a la vanguardia de las tendencias de branding. Para las empresas, hacer un seguimiento del interés que suscita su arsenal de identidad corporativa es de la máxima importancia. Pero la buena noticia es que buscar formas de mejorar el branding y la imagen corporativos es un ejercicio muy divertido, aunque también muy serio.

La identidad corporativa significa coherencia dentro de una marca, en todo el mundo

Además, nos encanta la identidad corporativa porque consigue que tu marca mantenga la coherencia en todos los medios de comunicación y aplicaciones, pero también a través de las fronteras. Una identidad corporativa bien diseñada podrá garantizar que la imagen de tu empresa resulte interesante y coherente en cualquier lugar del mundo. Las empresas con marcas más coherentes, son habitualmente las que se aseguran de que todos los contenidos creados, se atengan estrictamente a la identidad y a las directrices de la marca. Como agencia de branding y diseño, simplemente nos entusiasma participar en la creación de esas directrices porque sabemos por experiencia hasta qué punto renovarán y transformarán la propia empresa.

La identidad corporativa es la mejor plataforma para el comienzo de una nueva etapa

¿Has oído hablar alguna vez de la empresa auditora Arthur Andersen? Este gigante estadounidense, una de las mayores multinacionales del mundo a finales del siglo pasado, se enfrentó a graves problemas legales en 2002 y fue finalmente condenada por fraude en 2005. Te preguntarás qué tiene que ver esto con la identidad corporativa. Bueno, pues la rama de asesoría y externalización de Arthur Andersen todavía existe hoy en día gracias a una impresionante transformación de su identidad corporativa, que borró todos los rasgos de Arthur Andersen como marca, para crear otra completamente nueva, llamada Accenture. En este caso, la identidad corporativa permitió a la entidad superviviente no solo alejarse de escándalos y errores pasados, sino recuperar su espacio entre las cinco principales consultoras, en tiempo récord. La nueva personalidad de la empresa se centró claramente en avanzar, algo que toda la empresa hizo en bloque. Por ejemplo, el nuevo nombre Accenture es la contracción de “Accent on the Future” y su nuevo logo invita claramente a avanzar.

De Andersen Consulting a Accenture, o cómo avanzar gracias a la identidad corporativa.

12 de noviembre de 2019 | Identidad Corporativa
2020 A view of the future from c-level by Little Buddha ES

Tweets recientes:

Síguenos en Facebook: