Personal Branding y Company Branding: ¿incompatible o win-win?

No os voy a contar cómo ha cambiado nuestra vida en los últimos 20 ó  25 años, porque todos lo experimentáis cada día.

Lo que sí haremos es echar un vistazo rápido al retrovisor para ver cómo ha evolucionado esto del “branding”.

Recuerdo los primeros años en los que empecé a trabajar -hace ya 25-, y cómo mi búsqueda de empleo se centraba en aquellas empresas que:

  1. tenían un nombre conocido,
  2. comercializaban marcas de renombre, o
  3. eran muy grandes

 

Simple. Esas eran las características que buscaba y para mí eso era el “branding” de esas empresas, lo que yo entendía que era lo más importante para trabajar ellas.

También es verdad que hace 25 años no se daba la importancia que hoy tienen la RSC o la sostenibilidad, por poner un par de ejemplos.

Por aquel entonces me centraba en la carrera profesional, subir escalones, conseguir puestos de más responsabilidad y ganar más dinero ¡Y no siempre por este orden! Daba menos importancia a otra serie de valores.

Y como consumidor lo mismo, solo me importaba comprar buenos productos a buen precio. Y punto. ¿Dónde se producían? ¿Cómo lo hacían? ¿Quién estaba detrás de ellos? ¡Ni idea, ni me interesaba!

Por suerte, la mayoría de los jóvenes ya no son así, ahora sí les importan los valores de la empresa en la que van a trabajar, qué comunica a través de sus marcas y cómo se comporta en la sociedad.

¡A mí me ha costado bastantes años entenderlo y apreciarlo!

Así que cuando me pregunto cómo he podido trabajar los últimos 17 años en mi empresa actual, Essity, la respuesta es no solo por haber tenido un buen desarrollo profesional, sino porque realmente aprecio sus valores como compañía. Sí, ya sé que todos nos levantamos por la mañana para intentar conseguir los mejores resultados, pero la forma de hacerlo cada importa a más gente.

Essity se presenta como una empresa “líder mundial en el sector de la salud y la higiene”. ¿Y qué hace? Facilitar la vida diaria de las personas a través de soluciones y productos como papel higiénico, rollos de cocina, servilletas, pañales para bebés, higiene femenina, productos para la incontinencia, productos para el cuidado de heridas, compresión, y otros muchos. O sea, productos básicos que necesitamos cada día.

Por ejemplo, si hablamos de valores de empresa, me motiva pensar que uno de nuestros objetivos es que el consumo de nuestros productos sea exactamente el que nuestros consumidores necesitan, ni más ni menos, ofreciéndoles siempre la máxima calidad. Nada de intentar maximizar el consumo de cualquier forma.

O que trabajemos para reducir desperdicios e innovemos con productos y soluciones que reduzcan nuestro impacto ambiental.

Pero la ambición que me llena más es la de “conseguir mejorar la vida de ¡2.000 millones de personas! en el año 2030”. Con esto me doy cuenta de que realmente puedo contribuir a cambiar el mundo, con mi trabajo y el de todas las personas que trabajamos en Essity.

He utilizado el caso de mi empresa como ejemplo del branding actual de las compañías: qué hacen, pero, sobre todo, cómo lo hacen. Y es eso lo que valoramos la mayoría de los empleados, y también nuestros clientes y consumidores.

Como os decía, para trabajar tantos años en la misma empresa tienes que apreciar sus valores y que coincidan con los tuyos. Y aquí es donde entra el branding personal. Porque las empresas ya no son solo sus marcas y productos, o su ecosistema de proveedores y clientes, sino también sus trabajadores. En Essity ya somos casi 50.000.

Y todos los empleados tenemos nuestra propia “marca personal” que cada vez está más de moda como término, pero que siempre ha estado ahí.

Antes se centraba fundamentalmente en tu trayectoria y resultados. Ahora, esa marca ya no se basa solo en aspectos profesionales, sino también en valores, actitudes y comportamientos personales.

Hoy las empresas utilizan las RRSS para valorar el perfil de sus candidatos. Y estos, a su vez, las usan para evaluar a las empresas, y buscan a sus directivos y futuros compañeros para ver si dicen lo que hacen y hacen lo que dicen. Y la realidad es que, aunque uno sea muy celoso de su vida privada, resulta sencillo averiguar muchas cosas en las redes sociales.

Así que, en este contexto, creo que cada vez es más importante la imagen personal de los directivos, especialmente de los que representamos a las empresas ante la opinión pública, porque muchas veces es lo único que se conoce de una empresa.

Por ejemplo, si estás leyendo este artículo es muy probable que no hayas oído hablar nunca de Essity. La imagen que te llevarás de la compañía será, por una parte, lo que yo te cuente de ella, y por otra la impresión que saques de mí a través de este artículo o si me buscas en redes sociales. Y precisamente por este motivo para mi empresa también es muy importante la imagen del directivo “José Ramón”, tanto profesional como personal.

Mis intereses personales son la nutrición y el deporte para una mejor salud, intereses que, por suerte, son perfectamente compatibles con los de mi empresa, cuyo objetivo es mantenerse como empresa “líder en higiene y salud. Así que, cuando intervengo como portavoz de la compañía, hablo sobre estos temas de forma profesional; y a nivel personal suelo compartir y publicar artículos sobre salud o estilo de vida para ejecutivos en mi blog y en mis cuentas de Instagram y LinkedIn.

De esta forma, gente que nunca había oído hablar de mi empresa quizá llegue a ella a través de alguna de mis publicaciones o intervenciones, por lo que también siento que tengo una responsabilidad a nivel personal.

Creo que tanto el branding de mi empresa como el mío personal se complementan y refuerzan mutuamente: una parte importante de quién soy se debe al desarrollo profesional que he alcanzado en Essity, para quien es básico contar con directivos que sean auténticos “embajadores” de su marca a nivel profesional y personal.

Así que, “Personal Branding y Company Branding: ¿incompatibilidad o win-win?

Mi conclusión es que tanto la marca personal como la de empresa deben desarrollarse de forma compatible, y de este modo el beneficio será mutuo.

Sobre el autor: Jose Ramon Iracheta | Vice President at Essity
Vice President at Essity
14 de enero de 2020 | Branding
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