La personalidad de tu marca: cómo definirla y algunos tips

Si te pido que me describas a tu mejor amiga, probablemente me contarás algo que tiene que ver con su personalidad. Lógico, pensarás ¿no? Y si te digo que me describas la marca con la que más te identificas, ¿me contarás algo de su personalidad? Las marcas, si están bien construidas, también tienen su propia personalidad y esto puede ser un punto determinante a la hora de situarte en un lugar privilegiado en la mente de un consumidor. Te cuento más sobre eso…

 

En primer lugar, me gustaría explicar en qué consiste esto de “la personalidad de una marca”. Se trata de uno de los aspectos que más influye en la relación que se crea con el consumidor, ya que conecta a las personas con los productos, define el tono de la comunicación y estudia la forma en que se relaciona en la sociedad. Está compuesta por un conjunto de características humanas que la hacen única, que la definen de una manera coherente con unos rasgos específicos que son fácilmente distinguibles a distancia. Y dicho todo esto, entremos más al detalle:

 

¿Cómo construir una personalidad para tu marca?

 

Bien, es importante que antes de arremangarnos estemos dispuestos a hacer sacrificios. Si nuestra marca lleva un tiempo en el mercado, pero nos damos cuenta de que su personalidad no es robusta o estable, lo más probable es que tengamos que tomar medidas al respecto. Seguir vivos en el mercado no es cuestión de suerte, es cuestión de trabajo duro, continuo y excelente.

 

Retomo la pregunta, ¿cómo construir una personalidad para tu marca?

 

  1. Lo primero es tener una buena definición de la misión, visión y valores de tu marca. Eso te ayudará a conocer dónde quieres llegar y cómo y de qué manera conseguirlo. Y es importante fijar bien este punto porque, muchas veces, se comete el error de empezar la casa por el tejado. Tenemos prisa por escribir las primeras palabras en un tono muy coloquial o excesivamente formal (¿cuántas veces hemos entrado en una web y a los 20 segundo las hemos cerrado tras leer las primeras líneas, que están escritas en un lenguaje prácticamente administrativo?). Eso no debería ocurrir si la misión, visión y valores de nuestra marca se han gestionado correctamente, porque gracias a estos tres elementos, seremos capaces de pasar al segundo punto, y así poder definir con mucha más precisión la personalidad que debe tener nuestra marca.

 

  1. Una vez que sabemos quiénes somos (misión), quiénes queremos ser (visión) y qué valores poseemos (valores), queda la segunda parte de la construcción de la personalidad. Yo, en esta ocasión, propongo como herramienta muy útil los 12 Arquetipos de Personalidad de Jung, que te ayudarán a identificar en qué arquetipo se sitúa tu marca. Así, podrás empezar a dotarla de contenido, siguiendo los patrones de personalidad más semejantes a los que vamos a transmitir.
    • Por poner un ejemplo: RedBull, líder en la categoría de bebidas energéticas, sitúa su personalidad en el arquetipo “Explorador”. Es una marca que ayuda a las personas a auto expresarse, que rompe con lo convencional y que está en constante experimentación y búsqueda de nuevas sensaciones. Como estrategia de comunicación, han optado por patrocinar todos aquellos eventos deportivos que implican altos niveles de adrenalina que evocan a su claim “RedBull te da alas”.

 

brands graphic ES

 

Unos tips para terminar

 

  • Buyer persona: ahora que vas a ponerte manos a la obra con la personalidad de tu marca, no dejes pasar la ocasión para realizar un buyer persona de tu (o tus) consumidores. Este ejercicio te dará una gran visibilidad de tus clientes, mucho más de lo que te pueden dar los estudios de mercado o grupos de trabajo. Personalmente, siempre que he realizado un buyer persona, he descubierto aspectos que me han ayudado a reorganizar tanto la comunicación como el branding.

 

  • Online y offline: ¡ley del aprovechamiento! ;-) Recuerda que no solo debes mostrar la personalidad de tu marca en el entorno digital. Aprovecha para hacerlo en cualquier soporte y en el entorno online (por supuesto), ¡pero también en el offline! Utiliza este ejercicio y la creación del branding manual para aplicarlo tanto a redes sociales, como a página web, soportes en punto de venta, catálogos, packaging y un largo etcétera que tú conoces mejor que nadie.

 

  • Haz una lista de prohibidos: sí sí, como lo oyes. Si tu personalidad es suficientemente robusta, sabrás qué palabras o expresiones son totalmente opuestas y, por tanto, debes evitar. Crea una lista con todas ellas y añádela al branding manual. De esta forma, reducirás a cero el riesgo entre todas las personas que participan en el proceso de creación de elementos comunicativos.

 

  • Y sobre todo, ponte en la piel de tu consumidor. Recuerda que la inconsistencia molesta y confunde porque nuestro cerebro necesita “sesgos” y estereotipos para poder funcionar. Del mismo modo que un día aprendió a no poner las manos en las llamas de un fuego porque quema, el cerebro se sirve de estos sesgos para ahorrar energía, asociando rápidamente una información a algo que ya conoce. De no ser así, resultaría agotador y casi imposible decodificar toda la información a la que nos exponemos

 

Y ahora, si te pido que me describas la marca con la que más te identificas ¿qué me contarás? ;-)

 

Blanca Pérez Gavaldà

Sobre el autor: Blanca Pérez Gavaldà
• Brand Manager Sant Aniol
• Former Marketing Digital Caprabo
• Former Marketing Digital LA MAQUINISTA
23 de septiembre de 2020 | Estrategia
2020 A view of the future from c-level by Little Buddha ES

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