Guía de branding para principiantes

Para una empresa de creación reciente, el volumen de ventas y contar con unos ingresos inmediatos suelen considerarse los objetivos más importantes a corto plazo. Sin embargo, el branding de tu negocio también es esencial. Definir la personalidad de tu marca y conceptualizar su identidad visual son, sin duda, componentes clave para la buena salud de una empresa.

Este artículo pretende ser una pauta a seguir para aprender a  dominar el branding a través de cuatro acciones básicas:

  1. Determinar unos objetivos
  2. Comprender a tu público
  3. Definir la identidad de tu marca
  4. Crear y mantener unos canales de marketing coherentes

 

Antes de entrar en materia, tenemos que estar de acuerdo en por qué el branding es un componente tan importante para el éxito de tu negocio.

Dentro del branding se incluyen todas las actividades realizadas para aumentar la visibilidad de tu empresa, tanto desde una perspectiva cuantitativa como cualitativa. Una imagen de marca potente significa obtener una percepción positiva por parte del consumidor. Además, genera una identidad que los clientes potenciales podrán reconocer en todos tus canales promocionales: redes sociales, boletines de noticias, envases, anuncios impresos y cualquier otro espacio en el que quieras aparecer.

 

Sin duda, Apple es la líder indiscutible del reconocimiento y la homogeneización de una marca
Sin duda, Apple es la líder indiscutible del reconocimiento y la homogeneización de una marca

 

Resumiendo, el branding va más allá de tener un logo estupendo: es la forma en la que es percibida tu empresa, lo que representa y cómo realiza sus negocios. Y ahora, ¡adentrémonos en el bonito mundo del branding!

Determinar tus objetivos principales

Es sumamente importante, para ti y para tu empresa, que identifiques tus objetivos como entidad. Es el paso más básico, el “big bang” de ese universo que va a ser tu negocio, pero además hemos descubierto que es un paso que las empresas casi nunca llevan a cabo debidamente en su fase de puesta en marcha. ¡Gran error!

Como emprendedor, debes ser capaz de responder instintivamente a las siguientes preguntas básicas:

¿Quién somos como empresa? ¿Cuáles son nuestros valores más importantes? ¿Qué queremos conseguir? ¿Qué rasgos distintivos queremos que transmita nuestra futura marca? ¿A qué segmentos de mercado nos dirigimos? ¿Qué valor añadido aportamos al mundo? ¿Cómo queremos comunicar nuestra existencia al público?

Responder estas preguntas y valorar de manera honesta y rigurosa cómo eres como emprendedor o como empresa, cómo es tu producto y cómo quieres que se te perciba, te proporcionará una base sólida para cualquier decisión que tomes de aquí en adelante. Son preguntas pensadas para crear un marco identitario para tu negocio. Ese marco sirve no solo como complemento a tus objetivos financieros sino también ¡para ayudarte a alcanzarlos!

 

Conocer a tu público

 

Conocer cuál es tu público significa establecer unas conexiones más sólidas

Conocer cuál es tu público significa establecer unas conexiones más sólidas

 

Esta podría ser la mayor paradoja de todo buen negocio: para aumentar tus opciones de éxito, es absolutamente necesario que reduzcas tu base de clientes potenciales. En otras palabras, tu respuesta a la pregunta “¿A quién intentas vender tu producto?” no debería ser “A todo el mundo”. Saber quién es tu público, quién es tu consumidor habitual te permitirá atraer de forma natural a clientes potenciales con mayor tendencia a comprar tus productos. Actualmente, la mayoría de empresas tienden a desarrollar una musa: el «customer persona» o cliente ideal, es decir, un perfil de cliente que se crea como recordatorio de cuál debe ser el público objetivo clave. Por ejemplo, un minorista de calzado deportivo que no terminaba de decidir su dirección estratégica desarrolló una nueva musa para establecer y simbolizar la nueva era en la que entraba la empresa. El resultado que obtuvo esta empresa, que no nombraremos aquí, fue un cliente llamado Mike, un personaje ficticio diseñado para representar cuál era su público y que se utiliza internamente como pauta para el marketing. Mike tiene 22 años, compra tres pares de bambas al mes, dedica 2 horas diarias a las redes sociales, lleva un estilo de vida activo y es adicto a los deportes.

Aunque el hecho de diseñar esa musa puede suponer eliminar al resto del espectro de consumidores a los que tus productos podrían llegar, recomendamos vivamente que las empresas jóvenes hagan este ejercicio, porque suele ayudarles a encontrar un propósito y una identidad ya desde sus inicios. ¿Por qué no dedicar un tiempo a pensar quién sería tu musa? Para empezar, solo tienes que mirar quiénes son tus clientes actuales y los de la competencia y empezar a crear tu tipo de cliente ideal.

Luego, haz una lista con las ventajas de tus productos y servicios y asegúrate de que encajan con ese personaje. La idea es empezar a pensar en lo que necesita el cliente de ti antes incluso de que abran la cartera. Cuando lo hayas entendido, podrás ir al paso siguiente y crear tus comunicaciones.

Definir la identidad de tu marca

Tras los puntos 1 y 2, ahora es momento de transformar lo que sabes de tu empresa y de tus clientes y utilizar esa información para desarrollar la identidad de tu marca. Esa es la razón de ser del branding: concebir una personalidad auténtica, no simplemente un nombre o un logo para la empresa. Ten en cuenta que si consigues crear eficazmente un avatar que represente tus valores a través del branding, tu público, de forma natural, se sentirá ligado a ti, a tus productos, a tus campañas de marketing y a los miembros de tu equipo. Insistimos en que el éxito de una empresa siempre viene impulsado por una firme iniciativa de branding.

Hay varios elementos que conviene tener en cuenta. Un logo coherente e impactante suele ser el primer pilar del branding para un negocio con futuro. Otro elemento que también hay que abordar en los inicios de la empresa es la estrategia de identidad corporativa, o paquete de identidad gráfica.

 

Ejemplo de estrategia de identidad visual corporativa que sienta las bases de la producción gráfica y del aspecto general de tu empresa.

Ejemplo de estrategia de identidad visual corporativa que sienta las bases de la producción gráfica y del aspecto general de tu empresa.

 

Esta identidad visual debe estar directamente vinculada a los dos primeros apartados de este artículo. Una vez que sepas quién eres y quién es tu público, sabrás como conseguir que tu empresa destaque visualmente: las decisiones que tomes en cuanto al grafismo (tipografía, logo, paleta de colores, etc.) saldrán de forma natural. Hay más cosas a tener en cuenta para más adelante, pero este es un buen primer paso.

El siguiente elemento que hay que tachar de la lista para un buen branding es el tono de voz de la empresa, que puede ir de muy informal y despreocupado a técnico, frío y directo al grano. Este componente de tu identidad corporativa vendrá dictado por tu sector de actividad, por los datos del mercado y, sobre todo, por tu estilo propio como emprendedor. Tu tono de voz SIEMPRE tiene que coincidir con tus valores básicos y NUNCA debe sonar falso ni forzado. Para más información sobre esta cuestión, echa un vistazo a estos gráficos y ejemplos de tonos de voz de The Nielsen Group’s:

https://www.nngroup.com/articles/tone-voice-samples/

Crear y mantener unos canales de marketing coherentes

Ya casi has terminado de transformar tu identidad de branding para llevarla a nuevas cotas. Lo último que te queda por comprender, una vez que hayas determinado esa identidad, es que lo esencial es garantizar la máxima coherencia entre todos los canales de comunicación. En otras palabras, es absolutamente necesario que te asegures de que tu empresa es percibida de la misma forma allí donde sea visible.

Para lo cual, por cierto, esperamos que tengas planes de diversificar los campos de visibilidad de tu marca: redes sociales, eventos y convenciones, envases de productos, campañas de publicidad… TIENES QUE ASEGURARTE DE QUE TU IDENTIDAD MANTIENE LA COHERENCIA EN TODAS ESTAS PLATAFORMAS.

Por supuesto, gestionar tu identidad en todos estos canales supondrá un enorme esfuerzo, pero lo bueno es que realizar el branding de tus contenidos y negocios con un enfoque multicanal no te resultará difícil si has hecho antes los deberes. Esperamos que este artículo te ayude a definir la identidad de tu branding. Y no dudes en contactar con nosotros si tienes cualquier pregunta: te ayudaremos encantados a crear y gestionar la imagen de tu marca.

 

 

1 de agosto de 2019 | In Depth
2020 A view of the future from c-level by Little Buddha ES

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