¿Estás preparado para el Nutriscore?

Hace unos días saltaba a los medios una noticia por parte del Ministerio de Sanidad pero que ha provocado un gran revuelo a la industria alimentaria y también a los mismos consumidores: la implantación del semáforo Nutriscore en el frontal de los packs o FOP (Front-of-pack), por colores y letras, que permitirá al consumidor identificar el valor nutricional de los alimentos. Los de color rojo (letra E) serán los menos saludables y el color verde oscuro (letra A), los más saludables.

Nutriscore traffic light

Después de algunas primeras polémicas como que el aceite de oliva, según los parámetros de cómo estaba planteado el Nutriscore, tendría una D y, por tanto, producto poco saludable, el Ministerio de Sanidad ha confirmado que los productos con un solo ingrediente (huevos, arroz, aceite,…) no llevarán el sistema del semáforo.

La medida de implementar este semáforo nutricional, según argumentan desde el mismo Ministerio de Sanidad, permitirá luchar contra la obesidad y los malos hábitos alimenticios, se ha tomado teniendo como modelo el sistema francés, que ya implementó este Nutriscore para el etiquetado de los alimentos y bebidas en el año 2017 con carácter voluntario.  Diferentes estudios realizados han sacado las siguientes conclusiones:

  • Clarificacióneste Nutriscore, comparado incluso con otros semáforos aplicados con anterioridad o planteados actualmente, es el que sale mejor valorado por parte de los consumidores en cuanto a entendimiento y claridad de la información a nivel nutricional.
  • Compra saludablecuando se comparan las cestas de la compra realizadas en Francia con el nuevo Nutriscore vs el anterior sistema, se constata que el carro de la compra es más saludable de media con el Nutriscore, sin que ello haya implicado mayor coste de la compra.

Después de la implantación en Francia, en breve le seguirán Bélgica y Portugal también con carácter voluntario. Y en esta parte radica una de las principales diferencias: la Ministra de Sanidad ha dicho que en España no será voluntario, será obligatorio y el plazo a su vez, no da mucho margen: 1 año seguramente, a través de un Real Decreto.

Cierto es que la obligatoriedad de un semáforo como el propuesto ya había sido cuestionada por países como Reino Unido, Francia y Bélgica, pero requería un consenso entre los países de la UE: no sabemos como afectará esto a la medida del Ministerio de Sanidad español, porque una anterior resolución del Parlamento Europeo de 2011 rechazó la obligatoriedad del etiquetado por colores en la parte frontal, y establecía el carácter voluntario de estas medidas. Además, se considera que ha habido una cierta precipitación en la medida, ya que a principios de año, la Comisión Europea ha previsto un informe en esta materia. Curiosamente, en el Reino Unido ven el Brexit como una oportunidad para conseguir la obligatoriedad del Nutriscore sin la necesidad del consenso de la UE: veremos cómo evoluciona en este país la medida.

Obligatorio o voluntario, lo que está claro es que representa una oportunidad para la industria alimentaria de guiar eficazmente a los consumidores, compradores y prescriptores de alimentos y bebidas.

Una medida de este estilo posiblemente provocará, a la industria alimentaria:

  • Reformular algunas recetas y aumentar la calidad de sus ingredientes.
  • Aumentar de costes de formulación (ingredientes) que puede que se repercutirán en parte o en su totalidad a los PVP.
  • Generar costes en empresas:
    • Por las etiquetas que se tengan que rediseñar para dar cabida al semáforo, incluso necesitando a veces más tintas en las etiquetas.
    • Por las etiquetas que, por plazos de implantación vs rotación, se tengan que destruir.

Las marcas se enfrentan al dilema, especialmente las categorías de productos históricamente “menos saludables”, de dar un paso adelante y ser los primeros en adoptar este Nutriscore. Parece ser que es una cuestión de tiempo, pero otorgaría a estas marcas unos valores de honestidad y transparencia frente a los consumidores que también cabe dar valor. Aquellas que quieran dar el paso, pueden contar con nuestra ayuda para implementarlo en sus packs de la forma más eficiente a nivel de resultado gráfico, de procesos, tiempos y costes.

Además nuestro Brand Management Tool nos puede permitir gestionar de forma ágil proyectos de gran cantidad de SKU optimizando tiempos y costes.

Sobre el autor: Xavier Puche | Head of Strategy Iberia
• Ex Client Director of Summa, Coleman, CBA & Landor
• Ex Strategy Director of Columna
• Ex Marketing Manager Maxxium
28 de noviembre de 2018 | In Depth

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