Creatividad Da Vinci, la respuesta de una generación

Estamos ante un nuevo concepto que se remonta algunos siglos atrás.

Los que venimos de la generación de las 10.000 horas, esa que decía que debías acreditar 10.000 horas de experiencia en un campo determinado si querías tener éxito. (Así lo definió Malcolm Gladwell en su libro “Outliers”), estamos en estado de shock.

Ahora vemos como un nuevo “palabro” viene a decir que estábamos equivocados. Las nuevas generaciones son multidisciplinares y les da un poco igual el campo donde lo aplica, lo que importa es tener un buen catálogo de actitudes más que ser un especialista. Pero observemos el contexto para poder entenderlo.

“Equivócate pronto para tener éxito antes”

La tecnología ha producido un efecto transformador que se caracteriza por la aceleración. Todo pasa rápido, todo es inmediato. Tan inmediato como fugaz. A ese ritmo vertiginoso no hay análisis, solo hay prueba y error. Estamos ante uno de los rasgos que define a una generación. La teoría ocupa un lugar casi testimonial, el valor está en la prueba. Las start ups son un acelerador de ese cambio. Evangelista de los procesos Lean  en los que su leitemotiv es  “equivócate pronto para tener éxito antes”.

Crisis y neoliberalismo. El valor de la experiencia para las nuevas generaciones es una alucinación. Imposible alcanzar una experiencia suficiente y acreditada en un contexto donde compites por precio/hora. Cuando compites por precio asumes que tu hora de trabajo carece de valor. Los que siguen persistiendo en ese mantra pronto se darán cuenta que el día sigue teniendo 24 horas y los cuerpos se agotan.

Mejor decir que sí y probar, antes que perder una oportunidad

Pero en época de crisis ¿qué alternativas tenías? era eso o la nada. A eso el neoliberalismo le ha llamado “flexibilidad laboral”.

Sin medios solo nos resta la creatividad. Con una tecnología de libre acceso la experimentación se ha traducido en  “Do it yourself” de recurso universal.

La creatividad Da Vinci no conoce fronteras. Mejor decir que sí y probar, antes que perder una oportunidad. Es el triunfo del hombre orquesta, “te hago las fotos, te hago de modelo, te hago la web y te llevo las RRSS, todo en uno”. Sospechemos del resultado o refugiemonos en la suerte.

Pero también es la victoria de la valentía ante el abismo. Ante la escasez de oportunidades pequeños proyectos nacen como única respuesta. Donde el coste del fracaso es insignificante, fabricarse la oportunidad parece una buena salida. Si no hay oportunidad tendremos que fabricarla.

Pero incomprensiblemente para mí antiguo paradigma vemos que los que sobreviven consiguen dar excelentes resultados, otros, sencillamente son material del museo de la mediocridad. No busquemos eficiencia en nuestro hombre Da Vinci, resultado de haberse convertido en su propio explotador, obligado a actuar como si fuera empresario y trabajador, todo en uno. En él reside el valor del trabajo y el valor de la iniciativa. No puede ser más Leonardo.

La creatividad como única opción

El reto de las empresas está en seleccionar un talento especial, ya que está hecho de múltiples disciplinas y en pensar en términos de colaborar más que dirigir.

Su valor de mercado es la propia creatividad. Cuanto más campos experimenta más creativo, cuanto más pruebo más aprendo. La combinación de elementos y su osadía es en esencia creatividad.

La creatividad Da Vinci ha encontrado el marco perfecto. Una tecnología a su alcance, la velocidad suficiente para que la experiencia no exista. Una crisis que devalúa el trabajo y donde la eficiencia no se parametriza, en el que  el coste del fracaso es exiguo y las oportunidades escasean.

El hombre Da Vinci es la consecuencia, veamos cuál será el  resultado.

Sobre el autor: Sergi Manaut | Strategic & Innovation
• Change agent at Besided
• Strategy & Innovation at Havas
10 de marzo de 2019 | In Depth, Trends
2020 A view of the future from c-level by Little Buddha ES

Tweets recientes:

Síguenos en Facebook: