Como saber si tu packaging pide a gritos un rediseño

Se tiende a pensar en el packaging como en un mero “contenedor”, pero… ¡Nada más lejos de la realidad! El packaging es el principal medio de comunicación de productos y marcas. Imagina que no tienes presupuesto para invertir en medios ¿Qué te queda? Packaging, por supuesto.

Estamos de acuerdo, pero ¿Por qué es tan importante? Se trata del elemento que en la mayoría de los casos es la primera impresión que tienen los compradores sobre la marca (¡Y solo hay una oportunidad para una primera impresión!), es clave para impulsar las ventas y genera el ya archiconocido “Word-of-Mouth”.

Y ahora, una gran dicotomía a la que como marketeros nos enfrentamos en nuestro día a día ¿Es necesario cambiar mi diseño de packaging? ¿Qué preguntas debo hacerme antes de iniciar un proceso de restyling? Para responder a estas preguntas es necesario moverse de una perspectiva subjetiva a una objetiva, olvidar el clásico “Me gusta/no me gusta” y comprender el diseño consiste en desarrollar algo que permita cumplir ciertos objetivos, satisfaciendo requerimientos y restricciones.

Sin embargo, en un contexto vertiginoso, repleto de cambios y en el que todo parece urgente, se torna complejo este cambio de chip desde lo abstracto a lo concreto si no disponemos de una pequeña guía capaz de organizar nuestro pensamiento que nos permita reflexionar acerca de las oportunidades en nuestro empaque y de la necesidad o no de poner en marcha un proceso de rediseño. Personalmente, me ha sido de mucha utilidad tener en cuenta los siguientes puntos y contestar (siempre desde la honestidad y la autocrítica) las siguientes preguntas:

Si al responder a estas preguntas encontramos que la contestación es negativa a varias de ellas significa que, en efecto, tu diseño de packaging está pidiendo un poco de cariño. Una reflexión honesta y autocrítica sobre estas cuestiones es muy beneficiosa para determinar si realmente tu packaging (y tu Visual Identity como un todo) necesita ser revisado, además contribuye a un mejor entendimiento de las oportunidades que derivará en una claridad de objetivos a la hora de la redacción del brief para la agencia.

Evidentemente, este modelo funciona como punto de partida ya que para entender a fondo las oportunidades se recomienda llevar a cabo una investigación de consumidor (hoy en día, existen multitud de interesantes metodologías) que nos permita comprender a fondo el desafío y extraer insights que deriven en un diagnóstico preciso.

En Grupo Bimbo el packaging es una prioridad estratégica ya que somos conocedores de la relevancia que tiene como principal medio de comunicación de la marca y su poder para incrementar la intención de compra del shopper. Por este motivo, es esencial la realización de un análisis previo que ayude a precisar la necesidad y la dirección que tomará el proyecto de rediseño.

Un diagnóstico afinado tiene como consecuencia un brief claro y comprensible, y si unimos esto a una agencia de diseño con perspectiva estratégica y orientación de negocio como Little Buddha, tenemos la receta perfecta para impulsar los resultados de nuestra marca y llevarla al siguiente nivel.

Gonzalo Jiménez Cordero

8 de octubre de 2019 | Packaging
2020 A view of the future from c-level by Little Buddha ES

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