5 principios del naming que aprendimos de Gotham City

¡Antes de leer! Te proponemos un ejercicio: intenta nombrar 5 personajes de Gotham City. Batman no cuenta. ¡Go!

Fácil, ¿verdad? Los buenos nombres son fáciles de recordar y asociar a un personaje. Bueno, en tu caso, a tu marca.

De la mano de villanos del bueno de Bruce Wayne podemos hacer un repaso de los principios de un buen naming. ¿Cuáles son las características que todo buen nombre debe tener para quedarse grabado en la memoria de nuestros clientes? Empecemos:

1.- Brevedad
Lo bueno, si breve… dos veces Bane.

Con cuatro letras consigue que recordemos su máscara, su físico y su aparición en El caballero oscuro: la leyenda renace (The Dark Knight Rises).

¿Y si te preguntamos por la marca de tarjetas de crédito que también tiene cuatro letras? Seguro que no has dudado en responder VISA.

¿El juego de ladrillos de colores? ¿Los coches con cuatro anillos?

Lego y Audi también apostaron por nombres fáciles de escribir, decir y, sobre todo, recordar.

A las personas se nos da terriblemente mal recordar nombres propios: pónselo tan fácil como puedas a tu público. ¡Cuando quieran convertirse en tus clientes tendrán que acordarse de cómo te llamas!

2.- Consistencia
5 actores, cientos de cómics, múltiples universos. Un Joker.

Su maquillaje, su risa y su actitud lo hacen inconfundible. Uno de los villanos de Gotham City con más reinterpretaciones y versiones, pero que se mantiene fiel a su esencia. Y es esa esencia la que asociamos a su nombre.

Apple es un ejemplo clásico por la asociación obvia con su logotipo. Pero su consistencia va más allá: sus submarcas que asociamos a productos se caracterizan por una i minúscula (iPhone, iPod, iPad, iMac), sus diseño es minimalista y con mucho uso del blanco, su comunicación es fresca y elegante e, incluso, una conciencia de tribu entre sus consumidores.

Pero eso lo dejaremos para otro artículo.

Aquí nos centraremos en como todos los valores de sus productos los acabamos asociando a un solo nombre: Apple.

Si consigues que toda tu marca sea coherente y tus valores se asocien a tu nombre, habrás hecho un buen trabajo.

3.- Creatividad
Porque Harley Quinn sonaba mejor que Harleen Frances Quinzel.

Tómate licencias creativas a la hora de buscar un nombre ideal para tu marca. Tienes nuestro permiso.

Para conseguir que sea único y recordable quizá haya que saltarse normas o inventarse palabras nuevas. Un ejemplo clásico es Kleenex: la marca de pañuelos aprovecha la palabra inglesa “clean” (limpio) pero le altera por completo su ortografía para crear una palabra totalmente nueva.

Otro: Google. Uno de los nombres iniciales que se tantearon para el gigante de internet fue “Googol”. Googol es el número que sacas al escribir un 1 y 100 ceros. O 10100. Ideal para representar la potencia de su buscador. Pero ¿qué pasa si lo combinamos con “goggles”, la palabra inglesa para las gafas de protección? Tenemos a Google: algo que te permite ver más allá de dónde alcanza tu vista y te proporciona infinidad de resultados en cada búsqueda.

Apostar por la creatividad es arriesgado. Puedes acabar con un nombre memorable que conecte con tus clientes… o que nadie sepa a qué te dedicas.

Por eso, suele ser buena idea ir de la mano del siguiente principio.

4.- Claridad
La otra cara de la moneda.

Quizá no sepas quién es Harvey Dent.

¿Y Dos Caras? Sí, ese sí. El nombre descriptivo del villano es el que más recordamos. Es el nombre más claro y fácil de conectar con su identidad.

Ejemplo claros de un naming descriptivo y fácil de asociar al servicio serían la cadena de jugueterías Toys “R” Us, la automovilística General Motors o las rosquillas de Dunkin’ Donuts.

¿Algo un poco menos literal? ¿Qué os parece DropBox? Una caja virtual en la que soltar tus archivos para dejarlos a buen recaudo. ¿Y PayPal? Un sistema para realizar pagos fáciles a tus colegas (y no tan colegas).

Encontrar un buen equilibrio entre Claridad y Creatividad será una de las claves para que tu nombre sea distintivo y, a la vez, fácil de recordar.

 

5.- Unicidad
Batman solo hay uno.

Bueno, eso es un poco mentira. Batman ha aparecido en montones de cómics, películas, videojuegos y universos paralelos. Pero él fue el primero. Y, sin el permiso de Warner Bros (que tienen, a día de hoy, los derechos de todos los personajes de DC) no habrá otro.

Asegúrate de que tu nombre no entra en conflicto con el de ninguna otra marca. Que no te toque pelearte con discográficas (Steve Jobs no podía registrar Apple Computers porque Apple Corps, la empresa que gestionaba los derechos de los Beatles decía que sonaba demasiado parecido) ni con pandas (la plataforma de lucha libre WWE tuvo que cambiar Federation por Entertainment para no entrar en conflicto con el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF)) para evitarte pleitos, dolores de cabeza y clientes confundidos.

¿Parece complicado darle nombre a la siguiente saga de superhéroes? En Little Buddha no somos expertos en bautizar villanos, pero se nos da bastante bien crear marcas potentes y namings memorables.

Si quieres que te echemos un cable, pásate por nuestra página de naming y a nuestros mejores proyectos.

Sobre el autor: Xavier Puche | Head of Strategy Iberia
• Ex Client Director of Summa, Coleman, CBA & Landor
• Ex Strategy Director of Columna
• Ex Marketing Manager Maxxium
7 de octubre de 2020 | Naming
2020 A view of the future from c-level by Little Buddha ES

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